Respiradores de las series Blease 700/900

Spacelabs Healthcare ofrece la siguiente información en respuesta a las preguntas referentes al uso de los respiradores de las máquinas de anestesia de las series Blease 700/900, que excede las indicaciones de uso actuales autorizadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA), como ayuda en respuesta a la pandemia de COVID-19. De acuerdo con la guía de la FDA de marzo de 2020 en lo que respecta a los respiradores y a otros dispositivos respiratorios, la FDA indica que una modificación en el uso, que permita la utilización de las máquinas de gas anestésico en pacientes que necesitan ventilación mecánica, no crearía un riesgo indebido. Revise la información a continuación y los documentos siguientes que facilitan el uso de los respiradores de las máquina de anestesia de las series Blease 700/900:

Uso previsto

  • Los respiradores de las máquinas de anestesia de las series Blease 700/900 están autorizados para la ventilación mecánica de pacientes adultos y pediátricos con anestesia general (K112729).

Declaración de cambio en el uso previsto

  • La FDA no ha autorizado el uso de los respiradores de las máquinas de anestesia de las series Blease 700/900 en pacientes adultos y pediátricos sin anestesia general.

Recomendación de Spacelabs

  • Cuando se considera el uso de los respiradores de las máquinas de anestesia de las series
    Blease 700/900 para tratar pacientes adultos y pediátricos con COVID-19 sin anestesia general, es necesario asegurarse de contar con intervención clínica experta para garantizar la seguridad del paciente. Además, se requieren conocimientos clínicos para adaptar los procedimientos y los equipos a fin de garantizar el uso de los ajustes y los materiales del circuito de respiración apropiados del respirador.

Resumen

  • Las máquinas de anestesia generalmente disponen de respiradores de gran capacidad que satisfacen las necesidades de la mayoría de los pacientes con enfermedades respiratorias que requieren ventilación mecánica asistida. Los anestesistas deben ofrecer consulta y ayuda para asegurarse de que no se administren anestésicos por error y que los ajustes del respirador son los adecuados.
  • Se prevé que la escasez de respiradores para la UCI se convertirá en un problema si el número de pacientes infectados por COVID-19 que presentan insuficiencia respiratoria supera el suministro de respiradores.

Recomendaciones de uso del respirador Blease

  • El uso del sensor de flujo proximal es esencial para garantizar la administración de volumen corriente adecuado al paciente y para optimizar la detección de la respiración.
  • OPCIÓN 1 (recomendada si existe un suministro adecuado de absorbedor de CO2 y un anestesista que esté atento a la máquina): Reducir el flujo total de gas fresco substancialmente por debajo de la ventilación por minuto. Para la mayoría de los pacientes, entre 1 y 2 litros por minuto debería ser suficiente para conservar el oxígeno y la humedad. La monitorización requerirá que se establezcan alarmas para la concentración mínima de oxígeno inspirado y un CO2 inspirado de 5 torr. Además, durante la inspección se debe comprobar si hay humedad en el circuitos de respiración y si la bolsa reservorio se contrae debido a fugas. Es prudente incrementar el flujo de gas fresco (FGF) cada cuatro horas para superar la ventilación por minuto a fin de ayudar a secar los componentes internos del circuito. Si gestionar el exceso de condensación se convierte en un obstáculo para ofrecer el cuidado adecuado, el aumento del flujo de gas fresco puede reducir la acumulación de agua. Tenga en cuenta que los recipientes de CO2 Blease no se cierran automáticamente al retirarlos. El paciente requerirá ventilación manual cuando se cambien los recipientes de CO2.

Nota: si va a desconectar el circuito del paciente, primero ajuste el respirador en modo manual. De este modo, se conservará el gas en el circuito. De lo contrario, es posible que se necesiten flujos altos para restaurar el volumen de la bolsa reservorio tras la desconexión.

  • OPCIÓN 2 (recomendada si hay escasez de absorbedores de CO2 y el suministro de oxígeno no es un problema): Aumentar el flujo de gas fresco total para cumplir con la ventilación por minuto o superarla. En caso de utilizarse absorbedores de CO2, se usará una cantidad muy pequeña, ya que el objetivo es reducir la reinhalación. Si en el capnograma se observa CO2 inspirado, aumentar el flujo de gas fresco total hasta que el CO2 inspirado sea cero eliminará la reinhalación. La falta de humedad en el gas fresco se puede convertir en un problema. Como mínimo, se necesitará un HME o HMEF y se debe considerar la posibilidad de utilizar un humidificador activo. El uso de un flujo de gas fresco alto no es la opción preferida debido a la alta utilización de oxígeno y a la dificultad para administrar gases humidificados. La monitorización es más sencilla, pero aún así requerirá establecer alarmas para las concentraciones de oxígeno y CO2 inspiradas. El absorbedor de CO2 debe mantenerse, pero en flujos altos continuos no será necesario realizar cambios frecuentes, o ninguno en absoluto.